Era la noche normal de un día cualquiera, pegada a internet a una hora no tan adecuada, cuando mi amiga con sus acostumbradas encuestas medio piratonas me hizo la pregunta correspondiente: "¿qué prefieres, adentro de la casa o afuera de la casa?" Yo la vi con cara de WTF y le contesté con otra pregunta: "¿de qué estamos hablando, y más importante, está lloviendo?" Cuando me contestó que se trataba sobre actvidades a realizar y que no llovía, opté por hacerlas afuera de casa (mejor afuera que adentro dice mi estimado Shrek, aunque eso no viene al caso). Entonces hizo la pregunta que lo cambiaría todo: "y que tal si fuera para siempre, ¿qué elegirías?" No lo pensé demasiado, la respuesta era la misma: "Elijo afuera de la casa".
¡Haría de las calles mi nueva casa y del mundo mi hogar! Mi amiga me sonrió y con sus brillantes ojos agregó "¡Pues adelante!".
Dispuestas a vivir la vida intensamente nos lanzamos a la aventura a bordo de mi carrito naranja. "¿En dónde dormiremos?", se preocupaba mi amiga; "pues envueltitas en cobijas debajo de una marquesina", le contestaba. "¿Y si nos levanta la policía?", alegaba; "correremos como almas que se lleva el diablo", la animaba. "¡¿Y si nos alcanzan?!", decía y se ponía nerviosa; yo le respondí "pues en ese caso dormiremos calientitas".
Hay quienes dicen que esa es vida de vagos, pero finalmente es la vida que elegimos y la que nos hace felices ^_^
domingo, 31 de mayo de 2009
miércoles, 25 de febrero de 2009
A la víbora, víbora..
El otro día vino de visita a mi cubo el chico encargado del edificio con una pregunta que me impactó, me dijo: "¿te acuerdas de una serie que se llamaba los SwatCats?". Con un extraño brillo en los ojos (según cuentan) le dije que si me acordaba de ellos, lo cual desencadenó la competencia por una serie de series del pasado... y de ahí nos brincamos a los juegos infantiles. ¿Qué niña no jugó a la cuerda o al elástico cuando era pequeñuela?, ¿o que grupo de morritos se abstuvo de jugar a la roña, a los encantados, a los colores o a las escondidas?
Pero crecimos y dejamos de jugar (¿o no?) ... excepto por uno, ese juego tan recurrido en las bodas "A la víbora de la mar"... entonces pensé ¿Por qué existe un juego que se llama "a la víbora de la mar?", si las víboras generalmente nos provocan pánico (acuérdense de Orochimaru y de Ayame xD), entonces ¿por qué el nombre? y ¿por qué la necesidad de ponernos en la disyuntiva de quedarnos solo con Melón o únicamente con Sandía?, es cruel. Fue mi amiga wikipedia que nunca me falla la que me ayudó: "La víbora de la mar es un juego de tradición oral con origen en el romance español", bueno, no ayudó mucho después de todo ^^u
Y ahora, luego de esta introducción inútil, continúo con la verdadera historia:
Era una noche calurosa de invierno, a la hora en que todo está tranquilo y nadie molesta; acaba de llegar del trabajo luego de la dura jornada y una prueba de pista de 2400 m @.@. Llegué a mi casa, mis padres y mi hermano más pequeño estaban dormidos. Yo acababa de terminar de bañarme y pensaba en lo que me prepararía para cenar mientras acomodaba mi compu para sentarme a ver otro episodio de mi nuevo anime viejo favorito.
Decidí que la mejor opción era comer salchichas con limón y chilito así que me preparé un par y me senté ante mi compu. Era genial, la internet corría a su máxima velocidad y yo veía episodio tras episodio, era mi momento, pero entonces me dio más hambre... Fue entonces cuando sucedió, giré para bajarme de la silla y ahí estaba, frente a mi, mirándome con sus ojos de bolita, planeando sólo Dios sabe qué cosas en mi contra...
Lo primeo que hice fue saltar de regreso a la seguridad de mi silla y observar sus movimientos. "¡Oh, cielos, voy a morir!" pensé. Llamé a mis amigos buscando auxilio, pero era demasiado tarde no podían ayudarme; alguien sugirió que la matara, pero... yo no se usar el chidori (además mi karma ya es muy grande como para encima agregar un homicidio).
No, tenía que haber otra solución, pensé en sacar a la visitante indeseada a la calle pero luego recordé que había elegido esa noche para dormir "fresca" (¿me explico?), entonces no podía salir así a la calle ni llamar a los vecinos sexys para que vinieran a rescatarme. En ese momento, Oscar, que estaba conectado al mesenller me dijo "Bueno, me voy a dormir, suerte con tu inquilina"...
Había una serpiente en mi sala, interponiéndose en el camino hacia la salida y yo no tenía pantalones. Después de sostener una lucha interna, llegué a la conclusión de que no tenía alternativa, mientras la observaba me sacó la lengua y sacando valor salté sobre ella y corrí escaleras arriba a ponerme los tenis.
Bajé pronto y agarré un botecito y con sumo cuidado utilicé mis poderes de encantadora de serpientes y la metí dentro tomándola por la cola. Acto seguido cerré la tapa y abrí la puerta del frente. Afortunadamente mi otro hermano iba llegando, así que le pedí que me llevará a un lugar donde pudiera soltar a la viborilla para que viviera libre y feliz.
Condujo por las sombrías calles hasta llegar a un terreno baldío donde liberé a "Aya" con un hermoso lanzamiento para después correr despavorida de regreso al carro y a la casa.
Esa fue mi historia, y esta es la biatch que se introdujo a mi sala:

Fin (¿o no?)
Pero crecimos y dejamos de jugar (¿o no?) ... excepto por uno, ese juego tan recurrido en las bodas "A la víbora de la mar"... entonces pensé ¿Por qué existe un juego que se llama "a la víbora de la mar?", si las víboras generalmente nos provocan pánico (acuérdense de Orochimaru y de Ayame xD), entonces ¿por qué el nombre? y ¿por qué la necesidad de ponernos en la disyuntiva de quedarnos solo con Melón o únicamente con Sandía?, es cruel. Fue mi amiga wikipedia que nunca me falla la que me ayudó: "La víbora de la mar es un juego de tradición oral con origen en el romance español", bueno, no ayudó mucho después de todo ^^u
Y ahora, luego de esta introducción inútil, continúo con la verdadera historia:
Era una noche calurosa de invierno, a la hora en que todo está tranquilo y nadie molesta; acaba de llegar del trabajo luego de la dura jornada y una prueba de pista de 2400 m @.@. Llegué a mi casa, mis padres y mi hermano más pequeño estaban dormidos. Yo acababa de terminar de bañarme y pensaba en lo que me prepararía para cenar mientras acomodaba mi compu para sentarme a ver otro episodio de mi nuevo anime viejo favorito.
Decidí que la mejor opción era comer salchichas con limón y chilito así que me preparé un par y me senté ante mi compu. Era genial, la internet corría a su máxima velocidad y yo veía episodio tras episodio, era mi momento, pero entonces me dio más hambre... Fue entonces cuando sucedió, giré para bajarme de la silla y ahí estaba, frente a mi, mirándome con sus ojos de bolita, planeando sólo Dios sabe qué cosas en mi contra...
Lo primeo que hice fue saltar de regreso a la seguridad de mi silla y observar sus movimientos. "¡Oh, cielos, voy a morir!" pensé. Llamé a mis amigos buscando auxilio, pero era demasiado tarde no podían ayudarme; alguien sugirió que la matara, pero... yo no se usar el chidori (además mi karma ya es muy grande como para encima agregar un homicidio).
No, tenía que haber otra solución, pensé en sacar a la visitante indeseada a la calle pero luego recordé que había elegido esa noche para dormir "fresca" (¿me explico?), entonces no podía salir así a la calle ni llamar a los vecinos sexys para que vinieran a rescatarme. En ese momento, Oscar, que estaba conectado al mesenller me dijo "Bueno, me voy a dormir, suerte con tu inquilina"...
Había una serpiente en mi sala, interponiéndose en el camino hacia la salida y yo no tenía pantalones. Después de sostener una lucha interna, llegué a la conclusión de que no tenía alternativa, mientras la observaba me sacó la lengua y sacando valor salté sobre ella y corrí escaleras arriba a ponerme los tenis.
Bajé pronto y agarré un botecito y con sumo cuidado utilicé mis poderes de encantadora de serpientes y la metí dentro tomándola por la cola. Acto seguido cerré la tapa y abrí la puerta del frente. Afortunadamente mi otro hermano iba llegando, así que le pedí que me llevará a un lugar donde pudiera soltar a la viborilla para que viviera libre y feliz.
Condujo por las sombrías calles hasta llegar a un terreno baldío donde liberé a "Aya" con un hermoso lanzamiento para después correr despavorida de regreso al carro y a la casa.
Esa fue mi historia, y esta es la biatch que se introdujo a mi sala:

Fin (¿o no?)
martes, 27 de enero de 2009
De un rarito a otro...
Estaba una vez más frente a mi escritorio tomándome mis 5 minutitos de receso luego de una memorable tarde de contestar llamadas, e-mail, recibir maestros... y alumnos, y visitar Unidades, en fin, el mismo cuento de todos los días; y así, mientras escuchaba una canción tristona de la Oreja de Van Gogh me topé con el blog de alguien más y fue cuando recordé que la vida es una comedia.. Así pues, comencé a leer el "Refranero geek" que me hizo la tarde:
Refranero geek
No por mucho megaRAM carga Windows más temprano. (<-- que cierto es)
No por mucho madrugar amanece más temprano.
No hay mail que por bien no venga.
No hay mal que por bien no venga.
No postees mañana lo que puedes publicar hoy.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
- Al idiota, bloc de notas.
- Amigo desaparecido, te tiene no admitido. (<--- es posible)
- A programa pirateado no le funcionan los pluggins.
- Amigo que un .exe te adjunta, mala junta.
- Historial ayer borrado, anteayer hubo pecado.
- Esposa con blog no hace la comida. (<--- me recordó a mi tía)
- La esposa en el chat, el marido en PizzaHut.
- Chatea a diario con menores, y usarás emoticones. (<--- se me hace familiar :P)
- Tarde o temprano, el último comentario es spam. (<--- verdad universal)
- Tanto va el webmaster a la fuente, que al final Verdana. (<--- mi favorito xD)
- Geek que ladra no programa.
- Cuando el rio suena es porque bloggers postean.
- Browser que no ve, CSS que no interpreta.
- A contactos necios, estado: No Admitido.
- A programa pirateado no se le miran las fuentes.
(Dicho el 27 de Julio del 2008 en SpiderPig.es por El Paridromo (Lo dijo estando sobrio))
xDDD Lo que más gracia me hace no es el chiste en sí, sino que de verdad me estoy riendo de ellos... eso me hace una persona extraña?
No importa!!! xD
martes, 20 de enero de 2009
El Segundo Día de Clases
Estamos de vuelta en la escuela weee! No se por qué me emociono si hace un par de días un amigo me dijo "los únicos que se alegran de volver a la escuela son aquellos que no tienen una vida social que atender", hecho que me dio mucha risa... Pero es lindo volver a ver la cara de viejos conocidos y también las caras desorientadas de los alumnos nuevos que no saben dónde inscribirse a tutorías y llegan a mi cubo a preguntar, y como cada año pongo mi mejor sonrisa y con singular alegría les contesto "es dos puertas más adelante"... una y otra vez... oh momentos inolvidables ^^'
Además están los profesores de asignatura que llegan corriendo a entregar "justo a tiempo" sus reportes semestrales, es el típico "inicio de semestre".
Excepto por una cosa, somos los mismos, en el mismo trabajo, en el mismo edificio de la misma escuela, pero al mismo tiempo todo es distinto porque ahora recuperamos el brillo en los ojos que refleja nuestra creencia de que este será mejor año que el anterior (y no porque el anterior haya sido malo).
Así lo espero, incrementar la amalgama de experiencias, aventuras, amigos, chistes y magias... Feliz inicio de semestre ^o^
Además están los profesores de asignatura que llegan corriendo a entregar "justo a tiempo" sus reportes semestrales, es el típico "inicio de semestre".
Excepto por una cosa, somos los mismos, en el mismo trabajo, en el mismo edificio de la misma escuela, pero al mismo tiempo todo es distinto porque ahora recuperamos el brillo en los ojos que refleja nuestra creencia de que este será mejor año que el anterior (y no porque el anterior haya sido malo).
Así lo espero, incrementar la amalgama de experiencias, aventuras, amigos, chistes y magias... Feliz inicio de semestre ^o^
lunes, 8 de diciembre de 2008
La última nota de la escala...
Cuentan las abuelas de las abuelas que uno al nacer tiene el final escrito... aunque quién sabe dónde, o quién rayos lo escribe. Lo cierto es que la mayoría de las veces estamos tan inmersos en lo que es nuestra vida que nos olvidamos de vivir; un continuo ir y venir por calles cansinas e intersecciones que no llevan a nada nuevo, en la apreciada y despreciada rutina. Es por ello que de pronto nos quedamos ciegos y también sordos, nos aquejan los problemas y se nos hace tan difícil hallar la puerta... más difícil prestar atención a la música que nos rodea. Igual, no generalizo, de pronto hay uno o que otro descocado que le sabe el juego a esto de vivir. Pero la mayoría deberíamos frenar, mirar alrededor, escuchar... porque incluso el silencio tiene algo que decir... Pero tarde nos damos cuenta, cuando el "te quiero" o el "lo siento" ya de nada vale, porque lo hecho, hecho está y no hay vuelta de hoja. Pero el viaje continúa, suben nuevos personajes a nuestro tren y se nos da una segunda oportunidad, pero el ruido y el calor o el frío vuelven a atontarnos. No debería ser así, no deberíamos adormecernos en el sonido monótono del vagón al moverse. Ésta familia llora una pena horrorosa, su nena ha cerrado los ojos y ya no los va abrir, y los que quedamos en el umbral de la habitación sentimos la punzada asfixiante de la incredulidad y la frustración, ¿qué se dice en esos momentos?... ¿qué se hace en esas situaciones? Si alguien tiene la fórmula correcta que me la diga. Pasados unos minutos (o años), uno cae en la cuenta de que hay que seguir viviendo; nuestro corazón, auqnue renuente y raspado, aún late al igual que los pulmones respiran y los ojos ven, pero ¿qué ven? Se dan cuenta de que el mundo siguió como siempre a pesar de todo. No debería ser así. ¡Alguien debió notarlo! ¡Alguien debió sentirse muy triste! ¡El mundo debió detenerse! ... Por un momento aunque sea... Pero la vida es como debe ser y no como quisiéramos que fuera, y debemos movernos, ¡agitar los brazos!, ¡hacer ruido!, ¡cantar un do de pecho!, ¡hablar con un extraño!, porque dice mi abuela que "a todos nos va a tocar, y no sabremos cuándo"y se nos va "acabar el corrido"Entonces caeremos en cuenta de las cosas que dejamos sin hacer, del beso apasionado que no dimos, del árbol que no plantamos y el libro que no escribimos... Al menos yo me siento triste...
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